Al cumplir diez años a Juan le regalan una tarraya, como parte de una tradición familiar. Ese día, descubre en la playa un pájaro de asombroso color que parecía hablarle: lo llama Picuyo. Una amistad comienza entre ellos, mientras el pueblo de Juan culpa a Picuyo por todos sus infortunios. ¿Se tratará de un ave de mala suerte?
A partir de 8 años Amistad, Animales, Comunidades, Aventura, Diversidad
Texto: Kurusa Ilustraciones: Leticia Ruifernández ISBN: 9788493721251 Formato: 18,5 x 23,5 cm Número de páginas: 48 Encuadernación: Tapa dura Editorial: Ediciones Ekaré
"El cuento comienza el día en que Juan cumple 10 años. En su familia de pescadores, cada vez que un varón llega a esa edad se le regala la tarraya (red de pesca) que perteneció al abuelo, al padre y a cada uno de los hermanos. Dicen que si ese día el joven logra buena pesca, será un buen pescador. Con la ilusión que provoca el rito de iniciación, Juan pasa todo el día en la orilla del mar, intentando capturar algo. Cuando finalmente logra atrapar un parguito, un ave del color del sol baja del cielo, se lo arrebata y lo devuelve al agua. Entre la sorpresa, el orgullo tocado y la admiración, el niño persigue al pájaro que lo ha despojado de su primera presa y que, además, se burla de él con su canto: Picu picuu . Juan lo atrapa con la tarraya y, al desenredarlo, se da cuenta de que le ha roto un ala. Lo lleva a su casa para que su abuela le ayude a curarlo. Más tarde, cuando los hermanos se enteran de lo sucedido, dicen a Juan: ¿No sabes que es mala suerte tirarle una tarraya a un pájaro? Gracias al buen hilvanado del texto y la ilustración, se consigue imágenes muy poderosas que ayudan a que el lector siga con ganas de pasar las páginas: ¿Se imagina un mar seco a través del cual puede caminar kilómetros y kilómetros? ¿O un sol tan pálido que recuerda más a la luna? ¿O un pájaro que parece una llamarada?". Paulina Ugarte Chelén, El Economista.
· White Ravens, 2012
Kurusa nació en Caracas, Venezuela, y pasó los primeros años de su vida entre Caracas, Estados Unidos y Costa Rica. Estudió antropología en la Universidad de McGill en Montreal y luego desarrolló su carrera profesional en el campo de las bibliotecas y los libros para niños. Vive en Caracas con su hija, una nieta y varios animales. Viaja constantemente por su trabajo y también para visitar a sus dos hijos y nietos. Sus pasiones son los libros, el mar y los veleros.
Leticia Ruifernández es española, arquitecta y pintora. Se ha dedicado a la ilustración de libros para niños desde hace años y ha recibido varios premios y reconocimientos por su trabajo. Es una apasionada viajera. Dice: “Me encanta ilustrar, como viajar, siempre con un cuaderno que se va llenando de acuarelas…”.